TEORÍAS DEL CONOCIMIENTO EN EL PROCESO EDUCACIONAL
ESCUELA DE POSGRADO
MAESTRÍA EN DOCENCIA SUPERIOR
TEORÍAS DEL
CONOCIMIENTO EN EL PROCESO EDUCACIONAL
Por: Lizette Lady Carhuas Alberto*
https://orcid.org/0000-0002-4165-0013
Asesor: David Auris Villegas*
La base de nuestra educación debe estar centrada en la búsqueda de
productividad escolar y no en la búsqueda de resultados en base a evaluaciones
y/o calificaciones, esta línea de error en la cual no han sometido por varias
décadas no permite al estudiante explorar y ahondar en sus conocimientos
quedándose insertados en la idea que el aprendizaje es solo recepción de
conocimiento y memorismo. Desde esta perspectiva debemos buscar como educadores
que la todas las poblaciones estudiantiles no solo reciban información sino que
también en base a esa información elaboren productos como investigadores.
Es interesante verificar que un punto central dentro de la reflexión
teórica y práctica de la educación ha sido y es: tratar de vincular la “teoría
y la praxis educativa”, parece ser una cuestión constante de problemática, ya
que en ocasiones se tiene la apreciación de que la investigación teórica avanza
más que la práctica, entonces acortar esta brecha es el propósito cada vez más
firme de que se plasme el marco teórico en la realidad.
Sobre la base de las consideraciones anteriores, es por ello que se
plantean las teorías del conocimiento que tratan de los supuestos que apoyan a
dicho conocimiento como base del saber, tomando en cuenta la percepción de
algunos investigadores que inducen las teorías con la psicología, ya que
promueven una relación directa con el sujeto cognoscente y el objeto
cognoscible.
En ese sentido la teoría del conocimiento viene del griego espíteme,
quien es definida como aquella rama de la filosofía que le atañen los problemas
de la teoría de conocimiento interesándole dilucidar estos problemas, de allí
parte el acto del conocer, cual es la esencia esencial de la esencia del
conocimiento, cual es la relación cognoscitiva entre el hombre y las cosas que
lo rodean, es decir en tres en sujeto cognoscible y el objeto cognoscente, y
como llega el conocimiento a formar parte de ser. Todo ello se trata de
dilucidar a través de las diferentes teorías.
En el proceso práctico de enseñanza–aprendizaje que se desarrolla en toda
educación es preciso reforzar la atención en el aprendizaje y no sólo en la
enseñanza. Esto significa que es necesario reorientar toda la organización, la
planificación, la gestión o la propia docencia hacia el aprendizaje del
estudiante y no sólo hacia la transmisión de contenidos. De esta manera, la
evaluación de este aprendizaje tendrá en cuenta todo el volumen de trabajo del
estudiante, cuyos objetivos se expresarán a modo de competencias que se deben
adquirir y que incluyen no sólo conocimientos, sino también capacidades y
habilidades.
Por tanto, es preciso reconocer expresamente la necesidad de ofrecer una
formación integral al estudiante. Además, es necesaria la reflexión constante
sobre el propio quehacer para redefinir los perfiles y objetivos generales de
cada aprendizaje. Más allá de una capacitación estática, es necesaria una
formación crítica que favorezca el pensamiento libre y creador. Por ello, la
Teoría de la Educación puede aportar los saberes necesarios para plantear
nuevas estructuras educativas que garanticen una verdadera sociedad del
conocimiento; es decir, una sociedad no sólo receptora de conocimientos sino
también promotora, generadora e innovadora.
En el artículo de investigación “Teoría
frente a práctica educativa: algunos problemas y propuestas de solución” (Carmen
Álvarez-Álvarez) se centra en problemas relevantes que dificultan las
relaciones teoría-práctica, los cuales permitirán entender mejor la enorme
relevancia y complejidad del asunto. Una vez exploradas las causas, se ofrecen
principales propuestas que han sido planteadas hasta este momento para superar
esta ruptura teoría-práctica.
Por otro lado (Bernardo GARGALLO LÓPEZ) “LA TEORIA DE LA EDUCACIÓN.
OBJETO, ENFOQUES Y CONTENIDOS” propone en torno a lo que entendíamos que era el
objeto de la Teoría de la Educación como disciplina científica. Esta propuesta
fue contrastada con las aportaciones de diversas fuentes relativas a contenidos
trabajados: los provenientes del análisis de las temáticas fundamentales
abordadas por la Teoría de la Educación como área de conocimiento, los
extraídos de los manuales de la disciplina y los propuestos en los programas de
la asignatura.
Una visión que contradice los teorías educativas son la presentadas en la
Propuesta de metas educativas e Indicadores al 2021 del Ministerio de Educación
que promueve Seis Objetivos utilizando parámetros internacionales que aun en
nuestro país no es aplicables en todos los medio sociales, debido a que no son
realidades distintas viendo que estos países se encuentran en otro proceso
adecuado a su realidad y debido a ello los medios de medición no logran
determinar exactamente las imposibilidades en ciertos sectores.
Podemos concluir mencionando que las nuevas teorías de educación exigen
la invocación y centran especial atención en la búsqueda de resultados
adaptados a nuestro ámbito viendo la realidad vivida en la praxis educacional
sin tener tendencias a teoremas que ya están elaboradas, o en mejor de los
casos deberán adaptarlas para obtener los mejores resultados.
* Lizette Lady CARHUAS ALBERTO Escuela de Educación Inicial. Facultad de
Ciencias de la Educación y Comunicación
Social actuales. Estudiante de Maestría en docencia superior.
*David Auris Villegas (Perú, 1975)
escritor, ensayista, poeta, cuentista, profesor universitario, conferencista y
teórico de la pedagogía ética y educación comparada.



Comentarios
Publicar un comentario